Se ha demostrado científicamente que una dieta saludable proporciona numerosos beneficios para la salud, como reducir el riesgo de varias enfermedades crónicas y mantener el cuerpo sano.

Nuestros cuerpos son increíblemente complejos y ningún alimento contiene todos los nutrientes que necesitamos para que funcionen de la mejor manera. Por lo tanto, nuestras dietas deben contener una amplia variedad de alimentos frescos y nutritivos para mantenernos fuertes.

Sin embargo, hacer cambios importantes en tu dieta a veces puede resultar pesado e imposible por la falta de tiempo. Es por ello que puedes aprovechar este momento de cuarentena para proponerte cambiar algunos hábitos alimenticios.

En lugar de hacer grandes cambios, puede ser mejor comenzar con algunos más pequeños. Aquí te dejamos algunos consejos saludables:

  1. Planifica las comidas y la lista de la compra, ahora conviene procurar hacer la compra sólo una vez por semana.
  2. Bebe entre 2 litros y 2,5 litros de agua diariamente.
  3. Toma fruta y verdura cada día, fresca y natural, evitando los envasados y enlatados.
  4. Evita el exceso de azúcar y úsalo siempre sin refinar. Anímate con la miel o siropes vegetales (de arce, agave, arroz…).
  5. No compres alimentos precocinados y ultraprocesados.
  6. No abuses de las bebidas alcohólicas.
  7. Compra alimentos ecológicos, lo notarás en el sabor y en la calidad de los mismos. Te ahorrarás ingerir pesticidas en los vegetales y frutas y hormonas en los productos animales.
  8. Cocina de forma saludable (plancha, guiso, vapor, horno…) y no abuses de los fritos.
  9. Desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo.

Por otro lado, si te sientes un poco bajo de ánimo y necesitas reforzar tu estado emocional, hemos elaborado una pequeña lista con ingredientes que no pueden faltar en tus recetas para hacerte sentir mejor.

  • Busca alimentos ricos en vitamina B12 y ácido fólico (ácido fólico). Las verduras de hoja verde, como la rúcula, las espinacas, la endibia, la lechuga, los berros, las acelgas o la col, son algunos de los alimentos más ricos en ácido fólico. Por otro lado, la vitamina B12 se encuentra naturalmente en alimentos de origen animal, como pescado, carne, aves, huevos, leche y productos lácteos. Aunque si eres vegetariano podrás encontrar en algunos cereales fortificados.
  • Consume más frutas y verduras.
  • Come alimentos ricos en selenio todos los díasel selenio es un mineral que actúa como un antioxidante en el cuerpo. Algunos alimentos que contienen selenio son carne (la roja) y pescado, hortalizas y alimentos vegetales, nueces de Brasil, piños o castañas. También los mariscos, el huevo o el atún en lata. No te olvides de que el ajo y el champiñón también lo contienen.
  • Come pescado varias veces a la semana. Ten en cuenta que los pescados que tienen la mayor concentración de mercurio, que son los que están al final de la cadena alimenticia, no deben consumirse más de dos veces al mes. Los pescados que menos mercurio tienen son la palometa, anchoas, bagre, almeja, cangrejo de río, ostras, salmón, sardinas, camarones, calamares, tilapia, merluza, abadejo, vieira y la trucha.
  • Obtén una dosis diaria de vitamina D. Los aceites de pescado y los pescados como sardina, atún, salmón son los alimentos que más concentran vitamina D, otras fuentes son los lácteos (leche, queso, yogurt, mantequilla, crema de leche) y la yema de huevo. Otras fuentes vegetales son palta, germen de trigo y champiñones.
  • Puedes disfrutar de comer chocolate siempre que recuerdes que cuanto más porcentaje de cacao tenga es más puro y mejor.

Aquí os dejamos nuestras recomendaciones para que saques de esta situación de confinamiento, ¡un estilo de vida más saludable!