El verano es un momento de reseteo, de poner las cosas en su sitio, y muchos volvemos al mercado laboral con la prioridad número uno de cuidar lo que comemos, mantenernos en forma, y no volver a los hábitos de comida compulsiva y precocinada. Pero caer en las viejas costumbres es un riesgo real, si comer sano no se convierte en parte de la cultura de la oficina.

1. Toma la iniciativa, averigua qué piensan y comen tus colegas o empleados: Es recomendable plantear una sencilla reunión en la que se comente en voz alta las necesidades y gustos nutricionales de cada uno y se plantee la posibilidad de empezar una cultura colectiva de comer sano en la oficina. Te sorprenderá comprobar cuánta importancia le damos todos a lo que comemos, y ayudará a introducir el tema de comer bien para rendir más como una prioridad en el entorno laboral.

2. Introduce poco a poco los cambios: Si organizas una reunión de trabajo empieza poco a poco a cambiar la comida que la acompaña. No todo el mundo está dispuesto a renunciar de golpe a la bollería industrial o al subidón de azúcar de las bebidas carbonatadas, y es posible encontrarse a quién, sin quererlo, pueda boicotear la iniciativa de comer sano del resto del grupo. Ofrece la opción de zumos vivos ecológicos y de bollería casera. Observarás como, poco a poco, y sin forzarlo, los gustos van cambiando.

3. Organiza reuniones de trabajo sabrosas: Solemos asociar el concepto de comer sano a comer soso o poco apetecible, es decir, aún existe la creencia de que lo saludable no puede ser sabroso. Nada más lejos de lo real. Elige menús ecológicos que estén ricos, introduce en la oficina la comida sana gourmet y aumentarás las posibilidades de que haya un cambio global.

4. Crea el Healthy Day Food: En oficinas de muchos países europeos existe ya la práctica de organizar una comida a la semana entre los empleados en la que la premisa principal es comer comida ecológica. Esta sencilla rutina potencia la relación entre los empleados y el concepto de la comida sana como parte del día a día laboral.

5. Haz de la comida ecológica una marca de la casa:  Organizar eventos o reuniones con clientes en los que destaques el hecho de usar sólo comida ecológica, ayuda a aumentar tu imagen de marca. Lo puedes decir al mandar las invitaciones o destacarlo a través de material informativo en el propio evento. Todo suma.

 

En Biomenú sabemos muy bien cuánto cambian las cosas cuando la comida ecológica y saludable entra en la oficina. Tenemos años de experiencia siendo el primer y único catering con certificación ecológica de España. ¿Necesitas ayuda en tu transición a un entorno laboral con mejores hábitos nutricionales? Pregúntanos. Estamos aquí para ayudar en el proceso.

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