Esta ensalada suele degustarse como complemento en las famosas parrilladas americanas, acompañando un buen steak a la brasa, una hamburguesa… No obstante, a nosotros nos encanta tomarla como un primer plato con entidad propia, porque está llena de sabores deliciosos, es fresca y prepara el paladar para un segundo más fuerte. Algunos sitúan su origen en el tiempo de los romanos pero su versión moderna nace en Holanda e Inglaterra en el siglo XVIII. De estos países pasó a Estados Unidos, que ha hecho bandera de esta receta.

Ingredientes ecológicos: media col blanca (repollo), un cuarto de lombarda, 2 zanahorias, una manzana y media cebolla. Para la mahonesa, un huevo, un cuarto de litro de aceite (mejor utilizar uno no muy fuerte, de girasol o de oliva suave), vinagre, sal.

Receta: tiramos de mandolina para picar en una juliana muy fina la col, la lombarda, las zanahorias y la cebolla. Una vez picado todo, lo ponemos en un bol con una pizca de sal y unas gotas de vinagre. Para la mahonesa, ponemos un huevo en el vaso de la batidora y añadimos el cuarto de litro de aceite, el vinagre y la sal al gusto. Ponemos el mando de la batidora contra el suelo del vaso a velocidad media y lo vamos subiendo lentamente para que el aceite se emulsione poco a poco con el huevo. Una vez hecha la mahonesa, la mezclamos con todas las verduras. Enfriar y servir muy fresca.

Nuestro truco: la lombarda aportará color y textura crujiente a este plato.

Valores nutricionales:  en 150 gramos de ‘Coleslaw Salad’ hay 230 calorías, 14,9 g de grasas, 22,3 g de carbohidratos y 1,4 g de proteínas. 

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